viernes, 5 de agosto de 2016

LOS MIXANA


                                            

                       LOS MIXANA

Miguel Guardiola Fuster
Cronista Oficial de la Nucia

El siglo XIX se caracterizó por las guerras y revoluciones: la guerra de la Independencia (1808-1811), las guerras carlistas (1833-1840), (1846-1849),(1872-1876), el Trienio Liberal, la Década Ominosa, el Sexenio Revolucionario, la guerra de Cuba, etc. De estas contiendas surgieron numerosas partidas de malhechores y guerrilleros que no encontraron fácil adaptación a la vida honesta y pacífica, desertores del ejército, presos rescatados, huidos de la justicia. La falta de un cuerpo de persecución y represión de malhechores, la carencia de vías de comunicación y el caciquismo facilitaron la inmunidad del bandidaje. Estos sujetos suponían un muy grave problema de seguridad pública. Con la creación en 1844 del Cuerpo Nacional de la Guardia Civil progresivamente fue remitiendo la amenaza de estos bandidos hasta su desaparición a finales del siglo XIX.

Los bandoleros de la Marina no se incluyen en ese grupo. Son sujetos desarraigados, chulescos, bravucones, que se guían por sus instintos más bajos y su voluntad es la ley, perpetrando robos, raptos y asesinatos. Els bandolers o roders de Alicante no desmerecieron de los clásicos El Tempranillo, Pernales, Pasos Largos, Luis Candelas, los Siete Niños de Écija. Pinet, de Finestrat; Mixana, de Castell de Castells; Destralet, de Ebo; Espi, de Polop; Bou, de Beniardà…tuvieron su propia notabilidad y sus desmanes fueron muchos y mortales. Ninguno de ellos está por encima del otro, todos cometieron las mismas atrocidades.

La historia de estas crueldades no fue privativa de Bautista Reig Verdú, Mixana, protagonista de este relato, pero los miembros de esta familia descollaron por sus barbaries. El 12 de abril de 1866 la plaza de Callosa d´en Sarrià estaba llena de público expectante; se calculaba en más de 12000 personas, entre ellas Bautista Rex (sic) y Mas (a) Mixana, las que acudieron a presenciar el macabro espectáculo de la ejecución de Antonio Tomás y Tomás (a) Petity Antonio Berdú y Baquer (a) Cojo de Poxilo, condenados por delito de asesinato y robo a Nadal Ballester y Vicenta Borras, su criada.  


El crimen que produjo gran escándalo sucedía a últimos de 1863 de una manera horrorosa en un molino, en despoblado. El día 9 llegaba a Callosa el ejecutor de la sentencia y el 10 fueron puestos en capilla Tomás y Berdú. El cronista del periódico cuenta que estos y su cómplice Reix (sic) eran mayores de 40 años, de malas costumbres y faltos por completo de instrucción. Desde que fueron puestos en capilla, el Berdú se manifestaba contrito, y el Tomás impenitente y preocupado porque no sufría también la última pena el Reix (Reig). El día 12 Tomás aceptó los auxilios espirituales y llegada la hora fatídica los dos reos marcharon al patíbulo como verdaderos cristianos, desmintiendo todo su pasado. Reig presenció la ejecución con gran insensibilidad [1].


Campanario e iglesia de Castell de Castells


La primera referencia de las atrocidades de Bautista Reig Verdú Mixana es de Gabriel Miró, quien durante su estadía en Polop en la década de los años veinte del pasado siglo escuchó de los lugareños los lances del roder, luego publicados en el capítulo 'Los bravos roders` del libro "Años y Leguas": La primera empresa de Mitjana de Castell de Castells fue matar a dos en una sola jornada. A uno en el cantón de la plaza. En seguida cargó y cebó el retaco y dijo: “A ese me lo hago al vuelo”. Disparó otra vez, y desde el andamio, donde estaba subido su enemigo remendando el campanar, comenzó a caer muerto, en un remolino, como un pichón.

El doble homicidio sucedía en 1871 y el albañil del andamio era Pascual Mesquida, juez municipal de Castell de Castells. El juez de Callosa d´en Sarrià no tardaba en citar [2]  a Juan Bautista Reig Verdú Mixana en el juzgado, pero a esas  el autor de los asesinatos ya estaba en Argelia.

De regreso a España contrajo matrimonio con una moza que al poco del enlace daba a luz un niño, muerto prematuramente. Designó padrino del bautismo a su amigo de la Nucia, Mariano Lloret, desde ese momento compadres. Cierta ocasión, en tiempo de elecciones, dijo Mixana a Mariano que cuando pasara por Guadalest votaran él y el burro, pero el nuciero desobedeció la recomendación, tal vez por absurda. Cuando se vieron el roder le dijo a su compadre: “no et matare pero t´en recordaras de mi tota la vida”, y acto seguido le seccionó la oreja y la arrojo a un pozo junto con el propietario del apéndice auricular. Más tarde fue rescatado por unos campesinos. Desde entonces Mariano Lloret cubría la amputación del apéndice con un pañuelo de pita valenciano. El 21 de agosto de 1872, entre Callosa y Altea vagaba una cuadrilla de 10-12 ladrones que sorprendieron a varias personas y a una de ellas después de cortarle una oreja le quitó el dinero que llevaba, 6000 reales. Este percance quizá fuera un hecho aislado pero la coincidencia de la amputación auricular hace conjeturar.

En 1873 el cónsul español en Argel, don Balbino Cortés reclamaba su extradición. Pero no fue hasta 1878 cuando las autoridades de francesas informaban de la detención del famoso criminal Juan Bautista Rey (sic) y Verdú (a) Mixana que “tantos robos y asesinatos había cometido en Callosa” [3] .

La esposa de Batiste Mixana harta de las infidelidades de su esposo le preparó una vendetta. Contrató a un bravucón capaz de retar y vencer a Mixana. El enfrentamiento acabó con la muerte del sicario y herido el roder. La mujer se refugió en la villa de Pego donde vivía su familia y jamás se encontraron.

El 6 de octubre 1891 el Juez de Instrucción de Callosa d´en Sarrià citaba y emplazaba a Bautista Reig Verdú (a) Mixana, natural de Castell de Castells, hijo de Bautista y María, de 43 años de edad, con instrucción, de estatura alta, pelo canoso, ojos pardos, cejas al pelo, nariz y boca regulares, pantalón de panilla color azul al estilo de Argel, chaleco de lana,  con mangas de camisa, sombrero hongo y alpargatas de cáñamo pasadas con cinta negra a la miñona. El requerimiento era contra él y otros sobre la muerte de Francisco Ferrer Vaquer y Francisco Tomás Vaquer en la noche del 1 de octubre de ese año en el pueblo de Castell. Nuevamente el individuo había puesto tierra de por medio y al tiempo de la citación se hallaba en paradero desconocido desde la noche de los autos. Mucha tierra le separaba de Castell de Castells.  Batiste Mixana había huido a África con el apoyo de familiares y amigos. El 7 de diciembre de 1891, el juez de instrucción dictaba auto sobre Vicente Reig Verdú y otro “sobre protección en el embarque” del reo ausente Bautista Reig Verdú (a) Mixana, Mariano Rech y Mas (a) Mixana, vecino de Castell de Castells que según noticias se hallaba trabajando en la huerta de Alicante para que en el término de diez días compareciera en el juzgado.
Tras los dos asesinatos Batiste Mixana se refugia en el barrio Bab-al-Cab de Argel emprendiendo una nueva vida e identidad. Cuentan que era asiduo de una taberna y que tenía buena relación con el propietario. Cierto día llegaron tres marineros italianos que se excedieron con el vino y quisieron abusar de la propietaria del mesón y esposa del tabernero. Mixana les hincó la faca en el vientre de los tres cayendo muertos sobre un charco de sangre. La policía culpó en un principio a Mixana mas el tabernero, en connivencia con el roder, adujo que los italianos quisieron robar y vejar a la mujer interponiéndose Bautista Reig con el resultado conocido. La policía reconoció la heroica acción toda vez que los marineros tenían antecedentes poco edificantes.

El 7 de abril de 1893 el Gobernador Civil de Alicante ordenaba la busca y captura de dos reos por asesinato, el uno fugado de la cárcel de Jaca y el otro autor del homicidio de José Tomás, vecino de Castell de Castells. El primero era Francisco Larripa López, natural de Anzo (Burgos), de 25 años de edad, estatura regular, barba escasa, afeitado, ojos pardos, moreno claro, delgado, calzaba alpargatas cerradas, pantalón y chaleco de algodón claro jaspeado. El otro fugitivo fue identificado con Bautista Reig Pérez (a) Mixaneta, de 32 años de edad, casado, jornalero, alto, delgado, color trigueño, algo amarillo, pantalón de algodón, blusa de tela clara, sombrero de ala ancha negro, alpargatas abiertas, manta morellana, toda la vestimenta algo deteriorada.

Bandolero


No le iba a la zaga el hermano de Batiste Mixana. La prensa informaba que la Guardia Civil de Pego había capturado y puesto a disposición judicial al vecino de Castell de Castells Vicente Reig Verdú Mixana como presunto autor del asesinato del alcalde de Almudaina, cometido en esta villa el día 21 de noviembre de 1895 [4].

En marzo de 1896 la Guardia Civil del pueblo de Benissa capturaba y entregaba al juzgado de Pego a Bautista Reig Verdú que en el mes de octubre de 1891 asesinó en Castell de Castells a sus convecinos Francisco Ferrer y Francisco Tomás logrando fugarse sin ser capturado, recordaban los periódicos [5] . En el mes de abril del año siguiente se anunciaba la causa proveniente del juzgado de Callosa por el delito de homicidio contra Bautista Reig, defendido por el letrado señor Morales y procurador señor Poveda [6] .

El 10 de marzo de 1897 el juzgado de Callosa procesaba a Bautista Reig por delito de homicidio. La noticia no esclarecía si los quince testigos eran de la defensa o del ministerio público representado por don Rafael de Urbina, mientras el abogado defensor recaía en Antonio Giménez y la procura en José Poveda [7] . Batiste Mixana custodiado por la Guardia Civil de Callosa fue conducido a Benidorm. Los periódicos publicaban que  “El célebre roder Bautista Reig Mixana, natural de Castell de Castells, presunto autor de dos homicidios ocupó por largo tiempo la atención de las autoridades de la Marina y Marquesado hasta hace poco que fue capturado por una pareja de la Benemérita de Benichembla. Mañana llegara a la capital con el fin de asistir a la vista que hay señalada para el día 1º de los corrientes” [8].

Pero Mixana contaba con protección política, caciques, que evitaban su ingreso en prisión o la reducción de la pena a cambio de aportar buen número de votos y salvar las espaldas de su fiador.

Es presumible que fuera puesto en libertad puesto que en marzo de 1898 la Guardia Civil capturaba por reiterada vez a Bautista Reig Verdu (a) Mixana. La noticia aireada por la prensa añadía que después de asesinar a dos vecinos de Castell en 1890 se fugó a África donde cometió tres asesinatos [9].

El Boletín Oficial de la Provincia de Alicante [10]  de 1902 insertaba edictos firmados por Bautista Reig Verdú, ahora alcalde de Castells. Gabriel Miró escribía en 1902 cuando se hallaba en Parcent acopiando notas para su libro "Del Vivir, corpus y otros cuentos", que los vecinos del pueblo Hablaban de la bravura de un hombre; de un licenciado de presidio famosos por sus desmanes. Y era este hombre alcalde un pueblo no muy lejano a Parcent. Fue impuesto por un diputado que le debía muchedumbre de votos en aquel lugar (…) Todos referían hazañas y hazañas; y sin saberlo, verterían ungüentos sobre la cabeza de aquel héroe. Todos al hablar ponían gesto de admiración… Mentábanse sus andanzas de tan universal manera, porque había llegado la nueva de que, aquella tarde, enemigos del bravo habíanle acometido en plena calle; y él, postrado, manando sangre de mortales heridas, aun mató a un contrario y ahuyentó a otro [11].

Se contaban sus hechos, las más de las veces trastocados, y se fabulaban otros., Quién decía que lo viera cuando descolgóse por el muro de cierta casa después de descabezar al señor vicario del pueblo. Otro, que hablara con él en días que iba asendereado por ejércitos de guardias; otro, que presenciara la feroz venganza hecha en su hembra. Y así todos fueron ensartando aventuras.[12]

El amplio historial delictivo de Bautista Reig Verdú determinó la suspensión de alcalde el 12 de octubre de 1904. El 22 del mismo mes Mixana presentó recurso de alzada al ministro de la Gobernación contra la providencia del Gobierno Civil.

Bandolero del sureste peninsular


El periódico “La correspondencia de Alicante” del 22 de junio de 1904 publicaba el siguiente comentario: Esta mañana ante el tribunal del jurado de Callosa de Ensarria ha dado comienzo la vista seguida por delito de homicidio cometido por los siguientes procesados: Vicente Reig Verdu, Antonio Tomás Verdu, Vicente Mas Ripoll, Vicente Bataner Verdu, Mariano Reig Verdu, Antonio Verdu Carbonell, Jenaro Tomas Verdu, y Bautista Vaquer Estarlich. Los hechos sucedieron así: La noche del 19 de julio de 1903 una ronda compuesta de nueve individuos armados de palos y escopetas discurrían por las calles del pueblo por las calles de calles de Castell de Castells a consecuencia de haber sido herido el alcalde de dicho pueblo. Los de la ronda encontraron en una de las calles al vecino Simón Catalá Mas y sin que entre ellos rondara lo más mínimo le persiguieron dándole de palos hasta que rendido el Catalá casi se entregó; y como con lo acaecido todavía los de la ronda no se diesen por satisfechos, últimamente usando las armas descargaron sobre Simón Catalá varios disparos que le produjeron la muerte.
Como defensores actuaran los letrados Julio Ibáñez y José María Ripoll y el ministerio público esta encomendado al abogado fiscal sustituto Enrique Ferre. El tribunal de derecho, el de la sección primera compuesto por Dionisio Conde presidente, y los magistrados señores López Bo y Jurquero.
Abierta la sesión se procedió a recibir declaración a los 8 procesados y terminadas sus declaraciones se suspendió el juicio hasta esta tarde a las cuatro.[13]

“El Graduador”, el 24 de junio de 1904, periódico republicano fundado en 1873 por Eleuterio Maisonnave, pero al tiempo de estos sucesos pertenecía al cacique conservador Juan Poveda insertaba en sus páginas esta crónica: Ayer termino la vista en juicio oral de la causa instruida por el juzgado Callosa por el delito de homicidio en la que aparecían procesados Vicente Reig Verdú y otros siete individuos. El ministerio fiscal representado por el joven abogado fiscal sustituto Enrique Ferre modifico sus conclusiones provisionales acusando en definitiva a los 8 procesados como autores de un delito de asesinato con alevosía, apreciando además las circunstancias agravantes de abuso de superioridad y reincidencia; en el caso que el veredicto del jurado hubiera sido de culpabilidad habría que haber impuesto la pena de muerte.
La defensas estaban encomendadas a D. Enrique María Ripoll y D. Julio Ibáñez Pérez-Monte, este último hijo del expresidente de esta audiencia D. Pascual Ibáñez
El señor Ibáñez en defensa de sus patrocinados Vicente y Mariano Reig pronuncio un brillante informe, en el curso del cual, argumentando con extraordinaria corrección destruyo por completo los fundamentos de la acusación, terminando su elocuente discurso con citas históricas y fases llenas de erudición.
El señor Ripoll, a su vez, con argumentos contundentes combatió la acusación.
Después del resumen del señor presidente, se retiró el jurado a deliberar, dictando después veredicto de inculpabilidad.
Nuestra enhorabuena al pueblo de Castell que no tiene que sufrir el horroroso día de luto que se le proporcionaba al tener que presenciar las ocho penas capitales; a los defensores de los procesados, y en particular al señor Ibáñez, que con su laboriosidad e ilustración es acreedor de tan señalado triunfo[14]

A mediados de octubre de 1904 la Guardia Civil capturaba e ingresaba  en las cárceles de Callosa al alcalde en suspenso  de Castell de Castells, Bautista Reig Mixana ocupándole dos escopetas, un revolver y un cuchillo [15].  A los pocos días el Gobernador Civil remitía al Ministerio de la Gobernación un recurso de alzada interpuesto por don Bautista Reig Verdú contra providencia del Gobierno Civil de fecha 12 del actual que suspendió al alcalde-presidente del ayuntamiento de Castell de Castells.[16]

Cuentan que alejado de sus fechorías por su ancianidad descansaba en una silla de enea en la puerta de su casa cuando se acercaron dos individuos vendedores ambulantes de salazones, que unos identifican con los Peixos, y se mofaron de Batiste Mixana restregándole una melva por el rostro. El viejo roder levantándose entró en casa y salió con una escopeta, la cargó y disparó al tiempo que dijo “aún sois demasiado jóvenes para el anciano Mixana” y caen abatidos. Será la última aventura de Bautista Reig Verdú Mixana.[17]

El Graduador de 13 diciembre 1904 publicó que en Castell de Castells al ir a prender la Guardia Civil a Vicente Reig, hermano del alcalde de la población Bautista Reig Verdú, conocido por Mixana y actualmente en suspenso y procesado, éste disparó un tiro contra la Guardia Civil sin consecuencia. Los individuos de la Benemérita contestaron a la agresión disparando sus armas e hiriendo a Bautista Reig [18].  Gabriel Miró escribe que en un enfrentamiento con la guardia civil pudo haber matado a la pareja, pero quiso ser generoso y nada más les quebró a tiros la rodilla.

En septiembre de 1906 “La Correspondencia…” relata otra tragedia de la familia Mixana: Hallándose el vecino de Castell de Castells Vicente Reig Verdu (a) Mixana, calle de san Antonio número 26, del mencionando pueblo, cenando con su amante Rosa Gómez y sus dos hijas María y Dolores, de 6 y 10 años de edad, entraron en la casa Miguel Verdú Verdú (a) Serril  y Francisco Moltó pidiendo una micheta de vino. Estando bebiendo presentase el guardia municipal Miguel Verdú Verdú (Cupido) quien estuvo hablando con el Mixana unos minutos. Al poco rato entraron en la casa un grupo de hombres armados con escopeta que hicieron fuego sobre Mixana y Cupido a unos tres pasos resultando muerto el primero y herido de gravedad el segundo. Fueron detenidos como presuntos autores del hecho Pascual Mas Estarlich, Pascual Meiqueda Pérez, Tomás Tomás Ruiz, Genaro Tomás Verdú, Francisco Tomás Tomás y como cómplices Miguel Verdú Verdu (a) Cerril y Francisco Moltó. Atribuyeron al suceso resentimientos políticos pues Mixana era el jefe de uno de los dos bandos que turnan en el pueblo. Vicente Reig Verdu (a) Mixana es hermano del alcalde que fue de Castell de Castells, también del mismo apodo, y que en la actualidad está en la cárcel de Monóvar”[19] .

El 30 de enero de 1908, el “Heraldo de Alicante” anunciaba que Para mañana está señalado el juicio oral de la causa instruida en Callosa por disparo de arma de fuego, contra el procesado Bautista Reig Verdu .

Un mes más tarde, “La Correspondencia de Alicante” reseñaba el resultado de la vista: Ante el tribunal de Derecho de la Audiencia se vio ayer mañana la causa que por disparo de arma de fuego a Bautista Reig Verdú Mixana. La prueba fue favorable al procesado y de ella supo sacar gran partido el abogado defensor D. Julio Ibáñez.

En enero de 1914, el juzgado de Callosa anunciaba la segunda subasta de los bienes embargados a Juan Bautista Reig Verdú a las resultas de la causa seguida contra Batiste Mixana por disparo de arma de fuego “la cual se cumplirá en el término de 20 días”.





NOTAS DE PIE DE PÁGINA

[1] La Época, 16.04.1866

[2] El Constitucional, 19.10.1871

[3] La Época, del 29.09.1878

[4] El Nuevo Alicantino. 03.12.1895. 

[5] El Graduador 14.03.1896

[6] La Correspondencia alicantina 05.04.1897.

[7] El Liberal, 09.03.1897

[8] La correspondencia alicantina, 04.03.1897

[9] La Correspondencia de España, 13.03.1898.

[10] BOPA, 05.03.1902

[11] MIRÓ, Gabriel. Del Vivir, corpus y otros cuentos. Biblioteca nueva, 1943, pág.83

[12] MIRÓ, Gabriel. o.c.

[13]La correspondencia de Alicante, 22.06.1904.

[14]El Graduador24.06.1904

[15]El Graduador19.10.1904

[16]El Graduador 24.10.1904

[17] CAPÓ, Bernardo. Viaje al solar morisco, 1980

[18]El Graduador13.12.1904

[19]La Correspondencia de Alicante, 17.09.1906

[20]Heraldo de Alicante,30.01.1908

[21]La Correspondencia de Alicante,27.02. 1908

[22]El periódico para todos, 12.01.1914,