viernes, 14 de octubre de 2016

ANTONIO GIL ULECIA


ANTONIO GIL ULECIA



La profesión médica es quizá la que muestra el más rico y variado anecdotario. De hecho son muchos los médicos que han recopilado y publicado los lances y chistes más curiosos protagonizados por una variopinta lista de pacientes. El que esto escribe no se ha librado de oír todo tipo de relatos y de conocer individuos singulares. Una paciente me contaba sus visiones y conversaciones con Dios; otro era capaz de recitar párrafos del Quijote; una enferma confeccionaba cruces y filigranas religiosas con los parches usados de nitroglicerina que utilizaba su marido para tratar la angina de pecho,  impulsada por una fuerza sobrenatural;mientras realizaba una ecocardiografía a un pacientehice una observación a la enfermera en el sentido que el ventrículo derecho era mayor que el izquierdo, a lo que contestó el paciente: cierto, doctor, el testículo derecho es mayor que el izquierdo.
n cambio, otros pacientes de indudable perfil culto me fascinaron por su personalidad. Un escritor y director de un periódico de Navarra, con quien después cultive una hermosa y franca amistad, solicitó mi apoyo para organizar un congreso de brujología. Pero tal vez fueraAntonio Gil Ulecia el más sorprendente de todos.
Era el 4 de abril de 1990 se presentó en el ambulatorio de Benidorm donde yo pasaba consulta. Nada más abrir la puerta del despacho me resultó simpático y sencillo. Vestido de negro, cubría su cabeza con boina del mismo color. Al instante se desabrigó la cabeza para de inmediato cubrirla pues “padecía de distermia, así que permítame cubrirme. Mientras caminaba hacia mi mesa comprobé que tenía 81 años y se llamaba Antonio Gil Ulecia. Indudablemente no era un paciente cualquiera. No le podía identificar en ninguna profesión, así que le pedí con excusas su carnet de identidad.En el apartado correspondiente figuraba “Actividades diversas”, lo cual aumentó más mi curiosidad. Campechano, de fácil palabra, locuaz, de humor fino muy peculiar que me causaba risa contenida. Dejamos a un lado el motivo de su consulta y entramos en distendida y abierta conversación. Decía que sabía “diez idiomas, cinco lenguas muertas y cinco vivas, pero el más vivo soy yo” y que había escrito unos libros sobre temas bíblicos.  Reconocía que debía de existir un tribunal al estilo de los tiempos de Franco para la represión de la masonería, pero ahora para reprimir la gran cantidad de libros, “que sin duda serán innecesarios muchos de ellos”. Cuando le pregunté por el motivo de su consulta extrañado de su aparente buen estado de salud, me explicó que tomaba “aguantoformo”, puesto que no se moría, y añadía: “no hay que echarle años a la vida, sino vida a los años”.
Posteriormente, en una nueva visita, me entregaban un sobre con la siguiente nota: “Para entregar, por favor, hoy viernes 18 de enero, al Dr. Dn. Miguel Guardiola Fuster, cardiólogo. E.P.M.”  Contenía una separata de Cultura Bíblica:La profecía mariana de Miqueas. Siglo VIII A.C., de Antonio Gil Ulecia. En la contraportada esta dedicación: “Al doctor don Miguel Guardiola Fuster, con agradecido respeto y estima. El autor. Benidorm, 18 de enero de 1991”. Entre las planas del opúsculo una hoja que se encabezaba así: “Lo que la crítica ha dicho de la obra INTRODUCCIÓN GENERAL A LA SAGRADA BIBLIA, del Muy Ilustre Sr. D. Antonio Gil Ulecia, Profesor del Instituto Central de Cultura Religiosa Superior de Madrid y Canónigo dignidad de Tesorero de Zaragoza”. Era un resumen de elogiosas críticas a dicha obra, en español, inglés y holandés. Antonio Gil Ulecia era licenciado en Ciencias Bíblicas, doctor en Filosofía y Teología, canónigo tesorero de la catedral de Zaragoza.Su tesis doctoral expuesta en la Universidad de Comillas versó sobre De iuri propietatis apud Ludovicum de Molina, S. J., 1535 al 1600.

Entre otros trabajos señalamos:
 Prologó El caso de Teresa Neumann (a la luz de la ciencia médica), del doctor Vallejo Nájera.
Imperio mesiánico en la profecía de Miqueas: Análisis exegético y sistematización dogmática de los elementos dogmáticos del libro de Miqueas.  202 pág.1941.
La materia primitiva en el pensamiento hebreo bíblico, pág. 40-43, La Materia. Tercera Reunión de Aproximación Filosófico-Científica. 1961
La profecía Mariana de Miqueas, separata de Cultura Ibérica. Año II, núms. 122-127, julio-diciembre. 1954
El Congreso Internacional de la “Society Ford Old TestamentStudy” en Roma y otras noticias. Separata de Estudios Bíblicos, v. XI, cuaderno 3, 1952
Actualidad de crítica textual griega neotestamentaria, en revista de Estudios Bíblicos, págs. 235-243. Revista estudios bíblicos, vol. 9.
Originalidad, actualidad y problemas del evangelio de san Juan: inventario de temas . 1962. Conferencia.
Curso monográfico sobre el suero de la verdad (cuatro conferencias dadas en la Real Academia de Medicina de Zaragoza. 1954.Anales de la Real Academia Nacional de Medicina,
San Marcos, el evangelio de la bondad y el gozo.Conferencia en el Instituto de Cultura Religiosa Superior, 1960
La Biblia y el vivir del hombre. Cátedra Pío XII, Facultad de Ciencias Políticas y Económicas. 1954.Conferencia.
Delegado del Consejo Superior de los Jóvenes de Acción Católica en el XIX Congreso Mundial de Pax Romana. 1946
Introducción general a la Sagrada Biblia, 297 pág. 1950
En el centenario de la Biblia de Gutenberg, págs. 279-285. Bibliotheca Hispana. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. 1956
El Pilar, santuario de la Hispanidad.  ARBOR: Revista general de investigación y cultura. 1954
Originalidad, actualidad y problemas del evangelio de san Juan. Sociedad Española de Estudios Clásicos, Instituto “San José de Calasanz”, Patronato Marcelino Menéndez y Pelayo, Instituto “San José de Calasanz” vol. 6 1961
El condicionalismo humano de la comunicación divina, base insustituible de exégesis y clave de la cuestión bíblica. Estudios bíblicos, vol. 19, 1960
La evolución.Instituto Central de Cultura Religiosa Superior. 1957
Evangelio de san Juan: estructura interna. Cuesta de santo Domingo, 5. 1962
Reunión del Antiguo Testamento en Edimburgo, págs. 447-448. Sefarad: revista de estudios hebraicos, sefardíes y de oriente próximo, vol. 15
El sencillo y bonachón personaje ocultaba una gran erudición bíblica.