viernes, 2 de junio de 2017

AJUSTICIADOS DE LA NUCIA

AJUSTICIADOS DE LA NUCIA


La guerra del francés (1808-1814) sorprendió a España con un ejército desorganizado y pobre. Para luchar contra los franceses se organizaron guerrillas formadas por ciudadanos, después germen de bandoleros. Al finalizar la guerra estos individuos no supieron adaptarse a la nueva vida, erraban sin vigilancia atracando a carreteros, masías, casas de pudientes personas y asesinando sin reservas a quienes se obstaculizaban sus propósitos. Los bandoleros aumentaron con las deserciones del ejército, la excarcelación de presos, la adición de perseguidos por la justicia y gentes de esta calaña. Estos individuos que habían luchado contra el francés contaban con la permisividad e impunidad de las autoridades para llevar. Las guerrillas que tan importante papel tuvieron en la guerra se desmidieron causando la alarma entre los ciudadanos y las autoridades. El capitán general de Valencia, Francisco Javier de Elío, no tardó en actuar con crueldad contra el bandidaje aplicando sin demora la pena impuesta por el Consejo de Guerra Permanente: el garrote o el fusilamiento. En su mayor aparte los ajusticiamientos tenían lugar en la plaza del Mercado de Valencia, pero también se actuaba en los pueblos. Después el general Elío fue ejecutado en 1820 tras el triunfo de la Revolución Liberal.
             
         Estos individuos actuaban en grupo formando partidas de bandoleros. Un de ellas mandada por Juan Berenguer de Félix perpetró robos en la Nucia y Orbeta. Sus miembros fueron progresivamente apresados “En el pueblo de la Nucia se ejecutó el día 17 del corriente –julio- la sentencia de garrote vil impuesta por este tribunal a Pedro Llopis, Miguel Cañamás, Vicente Seguí y Gabriel Pérez por el delito de robos; igualmente sufrió la misma pena Antonio Soler (alias el Cardador) natural de Benilloba, a quien a más  del crimen de ladrón tenía el de muertes y otros excesos en compañía del facineroso Juan Cortés, habiendo sido descuartizado como éste y colgados sus cuartos en los parajes donde cumplió sus mayores atrocidades. Valencia 30 de julio de 1816” (D. de V. 2 Agosto de 1816)[1]
Más tarde era detenido otro complicado en los sucesos de Nucia y Orbeta, José Pascual Sanchis, el Peixeruc, ejecutado el 4 de diciembre de 1816, a la edad de 37 años, con cuatro hijos, en la plaza del Mercado de Valencia (D de V. 3 de diciembre de 1816 y 9 de enero del 1817. Llibre dels Desamparats 116, f 154v ).


         En diciembre de 1817 eran juzgados los tres implicados en los sucesos de la Nucia y Orbeta que faltaban capturar.” Esta mañana a la hora acostumbrada se ejecutara en la plaza del Mercado la sentencia impuesta por este tribunal a los paisanos Vicente Mascarell (apodado Seguinet) natural de Villalonga, por el delito de varios robos, y a Miguel Mayans y Verdú; y a la misma hora será pasado será pasado por las armas debajo del torreón de santa Catalina, entre las puertas de san Josef y Cuarte, el soldado Josef Llorca y Peiró, ambos naturales de Oliva, y  compañeros de la cuadrilla de Juan Berenguer de Félix en los robos de la Nucia, y Orbeta por cuyo crimen han sido ajusticiados otros siete. Valencia 12 de diciembre de 1817. Valencia ( D de V 12 Db de 1817. Desamparats 116, f. 158)
           El cabecilla de la cuadrilla, Juan Berenguer de Félix sería capturado y ejecutado más tarde.
          
           En la Nucia los reos eran ajusticiados en una columna con argolla dispuesta en la plaza Mayor; una vez descuartizados sus cuartos eran expuestos en lugares públicos. El caso de Antonio Soler es claro. Cuando fue agarrotado la autoridad municipal preguntó al Comisionado Miguel Teixidor recabando instrucciones; éste le contestó:

En contestación al oficio que acabo de recibir y en vista de lo que Vd. me expone relativo a la colocación del cuarto del reo Antonio Soler de este pueblo. Debo manifestarle que deberá ser expuesto dentro de la misma población. Para cuyo efecto elegirá Vd. el sitio o paraje oportuno, dentro de una hora, dándome aviso de quedar levantado el pilar. Dios guarde a Vd. La Nucia y julio 18 de 1816. El Comisionado: Miguel Teixidor

          El Ayuntamiento reunido en sesión urgente convino lo que sigue:

Reunido el Ayuntamiento en la Sala Capitular a los 18 días del mes de julio de 1816 para resolver en razón del señalamiento del sitio donde debe formarse el pilar para colocar una de las piernas del reo Antonio Soler, acordaron: Que se forme y fije dicho pilar y cuarto a la boca del callizo de espaldas del cementerio viejo, y firmaron los que supieron.

          En abril de 1818 fueron ajusticiados en la capital valenciana cinco personas: Alberto Rabasa, de la Nucia; y Pascual Soler, Francesc Gisbert el Gordo, Francesc Ortuño Pilatos y Vicente Ortuño, estos cuatro de la Marina (sic).

Alberto Rabasa, menor, fue ejecutado con garrote vil el 11 de enero de 1819, junto con Pascual Soler, Francisco Gisbert el “Gordo, Francisco Ortuño “Pilatos”, y Vicente Ortuño, todos de la Marina (sic). Pascual Soler fue autor de un robo con violencia en cuadrilla una noche de diciembre en la casa de un tendero. Gastos: al verdugo, limosna de la misa al prior, al cura de Almassora, calesa para acompañar los cadáveres a Peralvillo[2], sepultureros, abrir las zanjas, monitores para recoger la limosna, clero de san Juan. (Libro 2º, folio 4, rº)


          El 8 de agosto ejecutaron en la plaza del Mercado de Valencia la sentencia de garrote impuesta por este tribunal a los paisanos Miguel Vicente y Vicente Muñón, naturales de la Aldea de Teresa, por los delitos de robos, muertes y otros excesos, y a Domingo Lloret y González, natural de la Nucia por haber robado con violencia en la Sierra de Penáguila a los paisanos Jaime Barber, Pedro García y Vicente Agulló (D. de V. 8 de agosto de 1816)

Domingo Lloret, el 9 de agosto de 1816, se ejecutó la sentencia de garrote junto con dos más. Mozo de 34 años, natural de la Nucia, hijo de Josep Lloret y Mariana Gonzales, todos de la Nucia. Los gastos se desglosaron en pagar al cura de Almassora, 6 bulas, al verdugo, a los sepultureros por tres cajas y seis hombres para llevar los cadáveres al Carraixet, entierro, a los ciegos que acompañan a la virgen, por la cera,  al clero de san Juan por el entierro. (Libro, folio 153, vº). En la plaza del mercado de Valencia fue ejecutado cumpliéndose la sentencia de garrote por haber robado con violencia en la sierra de Penàguila a tres paisanos. No quiso confesarse, haciendo el loco o estando verdaderamente. No dio señal de arrepentimiento. Asistieron los padres franciscanos y recoletos. (Quinque libri conventos carmelitas valentinos. Página 247. Códices 428-B. AHN)
Pedro Cano, se ejecutó la sentencia de garrote el 15 de noviembre de 1817, natural del lugar de la Nucia, viudo, por ladrón y asesino. Gastos: sepultureros, abrir la zanja, bulas, al verdugo, cera consumida en la cárcel, al prior por la misa, distribuido en misas. (Libro 1º, folio 158, rº).


APROXIMACIÓ ALS ASPECTES SOCIALS DEL BANDOLERISME VUITCENTISTA VALENCIÀEL CAS D’OLIVA 
 ARCOS MARTÍNEZ, Manel

ARCOS I MARTÍNEZ, Manel, La senda dels lladres: Bandolerisme als voltants de la
serra de Mostalla (1806-1839), 2009.

Diario de Valencia. Universidat de Valencia. Hemeroteca

GUARDIOLA FUSTER, Miguel. La Nucia, apuntes para la historia.

Archivo municipal de la Nucia. Órdenes Reales.


Diario de Valencia 8 de agosto de 1816






[1] En el número del Diario de Valencia de 19 de agosto de 1816 se añade Miguel Casiano.
[2] El clavario registrador utilizaba los dos nombres, Carraixet y Peralvillo, para referirse a un mismo lugar, el cementerio de los ajusticiados.