AJUSTICIADOS
DE LA NUCIA
La guerra del
francés (1808-1814) sorprendió a España con un ejército desorganizado y pobre.
Para luchar contra los franceses se organizaron guerrillas formadas por
ciudadanos, después germen de bandoleros. Al finalizar la guerra estos
individuos no supieron adaptarse a la nueva vida, erraban sin vigilancia
atracando a carreteros, masías, casas de pudientes personas y asesinando sin
reservas a quienes se obstaculizaban sus propósitos. Los bandoleros aumentaron
con las deserciones del ejército, la excarcelación de presos, la adición de
perseguidos por la justicia y gentes de esta calaña. Estos individuos que
habían luchado contra el francés contaban con la permisividad e impunidad de
las autoridades para llevar. Las guerrillas que tan importante papel tuvieron
en la guerra se desmidieron causando la alarma entre los ciudadanos y las
autoridades. El capitán general de Valencia, Francisco Javier de Elío, no tardó
en actuar con crueldad contra el bandidaje aplicando sin demora la pena impuesta
por el Consejo de Guerra Permanente: el garrote o el fusilamiento. En su mayor
aparte los ajusticiamientos tenían lugar en la plaza del Mercado de Valencia,
pero también se actuaba en los pueblos. Después el general Elío fue ejecutado
en 1820 tras el triunfo de la Revolución Liberal.
Estos individuos actuaban en grupo formando partidas de
bandoleros. Un de ellas mandada por Juan Berenguer de Félix perpetró robos en
la Nucia y Orbeta. Sus miembros fueron progresivamente apresados “En el pueblo de la Nucia se ejecutó el día 17 del corriente
–julio- la sentencia de garrote vil impuesta por este tribunal a Pedro Llopis,
Miguel Cañamás, Vicente Seguí y Gabriel Pérez por el delito de robos;
igualmente sufrió la misma pena Antonio
Soler (alias el Cardador) natural de
Benilloba, a quien a más del crimen
de ladrón tenía el de muertes y otros excesos en compañía del facineroso Juan
Cortés, habiendo sido descuartizado como éste y colgados sus cuartos en los
parajes donde cumplió sus mayores atrocidades. Valencia 30 de julio de 1816” (D. de V. 2 Agosto de 1816)[1]
Más tarde era detenido otro complicado en los sucesos de
Nucia y Orbeta, José Pascual Sanchis, el
Peixeruc, ejecutado el 4 de diciembre de 1816, a la edad de 37 años, con
cuatro hijos, en la plaza del Mercado de Valencia (D de V. 3 de diciembre de
1816 y 9 de enero del 1817. Llibre dels Desamparats 116, f 154v ).
En diciembre de 1817
eran juzgados los tres implicados en los sucesos de la Nucia y Orbeta que
faltaban capturar.” Esta mañana a la hora acostumbrada se ejecutara en la plaza
del Mercado la sentencia impuesta por este tribunal a los paisanos Vicente
Mascarell (apodado Seguinet) natural de Villalonga, por el delito de varios
robos, y a Miguel Mayans y Verdú; y a la misma hora será pasado será pasado por
las armas debajo del torreón de santa Catalina, entre las puertas de san Josef
y Cuarte, el soldado Josef Llorca y Peiró, ambos naturales de Oliva, y compañeros de la cuadrilla de Juan Berenguer
de Félix en los robos de la Nucia, y Orbeta por cuyo crimen han sido
ajusticiados otros siete. Valencia 12 de diciembre de 1817. Valencia ( D de V
12 Db de 1817. Desamparats 116, f. 158)
El cabecilla de la cuadrilla, Juan Berenguer de Félix sería
capturado y ejecutado más tarde.
En la Nucia los reos
eran ajusticiados en una columna con argolla dispuesta en la plaza Mayor; una
vez descuartizados sus cuartos eran expuestos en lugares públicos. El caso de
Antonio Soler es claro. Cuando fue agarrotado la autoridad municipal preguntó
al Comisionado Miguel Teixidor recabando instrucciones; éste le contestó:
En contestación al oficio que acabo
de recibir y en vista de lo que Vd. me expone relativo a la colocación del
cuarto del reo Antonio Soler de este pueblo. Debo manifestarle que deberá ser
expuesto dentro de la misma población. Para cuyo efecto elegirá Vd. el sitio o
paraje oportuno, dentro de una hora, dándome aviso de quedar levantado el
pilar. Dios guarde a Vd. La Nucia y julio 18 de 1816. El Comisionado: Miguel
Teixidor
El
Ayuntamiento reunido en sesión urgente convino lo que sigue:
Reunido el Ayuntamiento en la Sala
Capitular a los 18 días del mes de julio de 1816 para resolver en razón del
señalamiento del sitio donde debe formarse el pilar para colocar una de las
piernas del reo Antonio Soler, acordaron: Que se forme y fije dicho pilar y
cuarto a la boca del callizo de espaldas del cementerio viejo, y firmaron los
que supieron.
En abril de 1818 fueron ajusticiados en la capital valenciana
cinco personas: Alberto Rabasa, de la
Nucia; y Pascual Soler, Francesc Gisbert el Gordo, Francesc Ortuño Pilatos
y Vicente Ortuño, estos cuatro de la Marina (sic).
Alberto Rabasa, menor, fue ejecutado con garrote
vil el 11 de enero de 1819, junto con Pascual
Soler, Francisco Gisbert el “Gordo”,
Francisco Ortuño “Pilatos”, y Vicente Ortuño, todos de la Marina (sic). Pascual
Soler fue autor de un robo con violencia en cuadrilla una noche de diciembre en
la casa de un tendero. Gastos: al verdugo, limosna de la misa al prior, al cura
de Almassora, calesa para acompañar los cadáveres a Peralvillo[2],
sepultureros, abrir las zanjas, monitores para recoger la limosna, clero de san
Juan. (Libro 2º, folio 4, rº)
El 8 de agosto ejecutaron en la plaza del Mercado de
Valencia la sentencia de garrote impuesta por este tribunal a los paisanos
Miguel Vicente y Vicente Muñón, naturales de la Aldea de Teresa, por los
delitos de robos, muertes y otros excesos, y a Domingo Lloret y González, natural de la Nucia por haber robado con
violencia en la Sierra de Penáguila a los paisanos Jaime Barber, Pedro García y
Vicente Agulló (D. de V. 8 de agosto de 1816)
Domingo Lloret, el 9 de agosto de 1816, se ejecutó
la sentencia de garrote junto con dos más. Mozo de 34 años, natural de la
Nucia, hijo de Josep Lloret y Mariana Gonzales, todos de la Nucia. Los gastos
se desglosaron en pagar al cura de Almassora, 6 bulas, al verdugo, a los
sepultureros por tres cajas y seis hombres para llevar los cadáveres al
Carraixet, entierro, a los ciegos
que acompañan a la virgen, por la cera,
al clero de san Juan por el entierro. (Libro 1º, folio 153, vº).
En la plaza del mercado de Valencia fue ejecutado cumpliéndose la sentencia de
garrote por haber robado con violencia en la sierra de Penàguila a tres
paisanos. No quiso confesarse, haciendo el loco o estando verdaderamente. No
dio señal de arrepentimiento. Asistieron los padres franciscanos y recoletos. (Quinque libri conventos carmelitas
valentinos. Página 247. Códices 428-B. AHN)
Pedro Cano, se ejecutó la sentencia de garrote
el 15 de noviembre de 1817, natural del lugar de la Nucia, viudo, por ladrón y
asesino. Gastos: sepultureros, abrir la zanja, bulas, al verdugo, cera
consumida en la cárcel, al prior por la misa, distribuido en misas. (Libro 1º, folio 158, rº).
APROXIMACIÓ ALS ASPECTES SOCIALS DEL BANDOLERISME VUITCENTISTA VALENCIÀ: EL CAS D’OLIVA
ARCOS MARTÍNEZ, Manel
ARCOS I MARTÍNEZ, Manel, La senda dels lladres: Bandolerisme als voltants de
la
serra de Mostalla (1806-1839), 2009.
Diario de Valencia. Universidat
de Valencia. Hemeroteca
GUARDIOLA FUSTER, Miguel. La Nucia, apuntes para la historia.
Archivo municipal de la Nucia.
Órdenes Reales.
Diario
de Valencia 8 de agosto de 1816