sábado, 10 de junio de 2017

ALEJANDRO BATALLER MADRAMANY







Fotografía de Alejandro Bataller del año 1977.


  Yo soy un ferviente 
          enamorado de La Nucia
(Carta a este cronista)


Licenciado en Derecho por la Universidad de Valencia y Doctor por la de Madrid. Juez de Primera Instancia de Onteniente al inicio de la guerra civil. Asesor jurídico de varias empresas nacionales e internacionales. Perteneció a los Ilustres Colegios de Abogados de Valencia, Alicante, Castellón, Palma de Mallorca, Murcia y Albacete. Si bien ejerció la profesión de abogado, su inclinación por el periodismo, la literatura y la historia le hizo ser conocido y respetado en la Vall d´Albaida y fuera de ésta. Su obra es extensa y diversa.
Nació en el seno de una familia acomodada de condición señorial. Se sentía hijo d´Ontinyent, d'Albaida i de la Pobla de Duc, lugares donde pasó gran parte de su vida, era un hijo de la Vall : “tinc familia en aquests tres pobles: la meua àvia materna i ma mare eren d´Ontinyent, l´avi Madramany d'Albaida i mon pare de la Pobla del Duc; ara bé, el besavi matern era d´Agullent i la besàvia materna de Benigànim. Més de la Vall d´Albaida no puc ser”.
Alejandro Bataller repasa su vida: “jo vivía a València perquè tenia el despatx i el meu treball allí però tots els caps de semana anava a la Vall, mai no he perdut el contacte ni amb la comarca ni amb els meus amics. M´he criat a Ontinyent, en la finca Santa Fe. El meu avi tenia moltes finques i tots els estius anava al poble i d´allí a les festes d´altres llocs. Vaig coneixer també la inquietud del poeta de Quatretonda Estanislao Alberola, autor de bones obres de teatre i de l´obra poética Terres Secanes (…) He escrit un poquet de tot: articles sobre la Vall d´Albaida, temes de literatura, de Lluís Vives, Voltaire, Rousseau o Azorín, de historia, els costums, el folclore i les festes dels pobles, a  més d´economia i articles de dret”.
Fue cronista de la Vall d´Albaida y Pobla del Duc. Escribió en La Revista d´Ontinyent, fundada por él antes de la Guerra Civil. Sus artículos históricos, económicos, literarios y especialmente los agrícolas, aparecieron con asiduidad en el diario Las Provincias, de Valencia, desde los 17 años, siendo director del periódico Teodoro Llorente, defendiendo los intereses vitivinícolas y agrícolas del campo valenciano. Articulista de las revistas Oc, de Francia; el Cultivador Moderno, de Barcelona; Levante Agrícola y La Semana Vitivinícola; Levante, Cultura Valenciana, El Cultivador Moderno, La Semana Vitivinícola, Valencia Fruits, Revista l´Altar del Mercat, Posada y Camino de Madrid, Ciudad, Onclar i Crònica, y Valencia Actualidad. En total, más de 1200 artículos. Además, colaboró en los programas de fiestas de los pueblos de la Vall d´Albaida y de otras comarcas: Sant Esteve, Moros i Cristians, la Purissima i Reyes Magos d´Ontinyent, los Programas de Festes d´Albaida, Benigànim, Benissoda, La Pobla del Duc, La Nucia, Benidorm y Callosa d´En Sarrià. Alejandro Bataller fue pregonero de fiestas de la Vall y de otros pueblos, como Gandía, con la singularidad que nunca ha leído un texto en estos actos.
Casa san Rafael

Era habitual que en la correspondencia entre él y este cronista incluyera algunos de sus artículos, mostrando la diversidad de sus escritos: Un intento legal para salvar empresas (Las Provincias, 9 de marzo de 1991); Nuestros vinos de la Vall d´Albaida ( Crònica d´Ontinyent); Gabriel Miró o la luminosidad (Las Provincias, 4 de marzo de 1979); ¿Vamos a dejar solos a Polop en la conmemoración del centenario de Miró?; Murla o el amigo (Las Provincias, 7 de mayo de 1980), magnífico artículo descriptivo de aquella comarca en ocasión de la muerte de un amigo nonagenario; El mayor espectáculo del reino valenciano (Las Provincias, 21 de agosto de 1991), exaltación de las fiestas de moros y cristianos; Gloria y Tragedia. Juan Luis Vives, valenciano (Las Provincias , 4 de julio de 1980); Un castillo señero (Revista Programa de fiestas de Callosa d´en Sarrià, 1990), de historia; Benidorm o la ciudad soñada (Revista programa de fiestas de Benidorm, 1990), de turismo.

Se muestra socarrón e irónico cuando dice “un home que ha estudiat prou i llegit més. I diuen que el dimoni sap més de vell que de dimoni, i això em passa a mi”. Se consideraba de talante liberal que, al igual que la profesión, le venía de familia. Su padre fundó el partido liberal de Albaida, fue diputado liberal y vicepresidente de la Diputación Provincial de Valencia. Afirma que la suerte no le acompañó, primero en 1923 cuando Primo de Rivera y después con Franco; sólo entre ambos cuatro cinco años de democracia. Durante esos periodos de dictadura no escribió de política. Si bien solamente redactó dos artículos en valenciano se granjeo la amistad de Manuel Sanchis Guarner, Vicente Andrés Estellés y Josep Segrelles.

Alejandro Bataller,  en 1991, contaba   cómo conoció nuestra comarca: “yo descubrí La Nucia en los años sesenta, como abogado y luego socio de Bodo Wallascheck, uno de los pioneros de los terrenos de Holiday Club. En aquellos tiempos, aún difíciles, tuve frecuentes ratos con las autoridades de La Nucia y con mucha gente del pueblo. Me encantó su llaneza y hospitalidad. Fui muy bien recibido e hice amistades y afectos. El entorno del paisaje me subyugó por su amenidad. Lo vi muy bonito. Diferente al de mi valle. Pero la gente no. Reaccionaba y hablaba como en Beniganim, en la Pobla del Duc, o en Albaida. Y nos entendimos. Se me invitó a colaborar en la revista de Fiestas y luego yo escribí en "Las Provincias”. Años después, se produjo un distanciamiento aunque él no dejó de acudir al pueblo. “Y así hasta que a Vicente Paco Cano le eligieron alcalde. Yo le conocía de niño en los ultramarinos de su padre donde yo compraba queso de La Nucia para obsequiar a algún amigo de Valencia. Y la conexión afectiva se hizo de nuevo y ahora para siempre”.

Sus colaboraciones en el libro de fiestas de agosto de La Nucia se han sucedido periódicamente desde muchos años. Sus enunciados bien podrían valer de eslóganes publicitarios y los textos de elogiosos cantos al pueblo: La Nucia o el pueblo amigo y en Las Provincias, 30-Junio de 1966, Diálogo sobre la Nucia, (1966); El dulce encuentro de la Nucia, 1987; Vivir en La Nucia, 1988; La Nucia o la luminosidad, 1989; Una filosofía y un estilo, 1990; Descubrimiento y triunfo de La Nucia, 1991; Poder y sugestión de un nombre: La Nucia, 1992; Fisonomía urbana y semblante humano, 1993; La Nucia, donde manda la estética, 1994; La Nucia: la “Niña Bonita” de la Marina, 1995; La Nucia, “divertimento” y fiesta, 1996. Por expresa voluntad suya firmó el prólogo de mi libro Lírica tradicional valenciana. Cançoner popular valencià.

El pleno municipal de Ontinyent aprobó el 28 de noviembre de 2002 dedicar la plaza situada frente a la Casa de san Rafael al abogado Alejandro Bataller Madramany, de 92 años de edad, nacido en Albaida y residente en aquel pueblo desde niño. Conviene recordar que dicha casa corresponde a una antigua heredad propiedad de la familia del abogado. Es una residencia señorial de tres pisos que mantiene la estructura tradicional, con zócalos de sillería, puerta principal adintelada y balcones y ventanas con rejería; en la fachada destaca un panel cerámico de Nuestra Señora de la Soledad colocado en 1885; la casa fue construida en 1531 y restaurada en 1978.

La prensa de Ontinyent y la de Valencia recogieron el homenaje que aquel pueblo tributó al abogado y escritor en febrero de 2003 dedicando una plaza a su persona. El homenajeado recibió emocionado las palabras ofrecidas por el alcalde: “Alejandro Bataller es un auténtico modelo de patriotismo cívico. Un revulsivo contra la desmemoria histórica. Todo su trabajo y persona ha sido un llamamiento apasionado a la valencianidad (…) Es un modelo para todas las personas que queremos hacer de la comarca de la Vall d´Albaida un entrañable hogar para el futuro”.  En el transcurso del acto se descubrió una placa conmemorativa, y peroraron el alcalde y el homenajeado. Asistieron al acto la asociación de vecinos, la de fiestas de san Rafael, el cura de la parroquia y la sociedad de festeros, principal impulsora del reconocimiento. El año 2001 l´Institut d´Estudis de la Vall d'Albaida, con la colaboración de la Mancomunidad de Municipis de la Vall d´Albaida, de los ayuntamientos d'Albaida, de la Pobla del Duc i Ontinyent, i de la asociación cultural La Nostra Terra d´Ontinyent, editaron un compendio de sus trabajos. Asimismo, también recibió un homenaje de la Societat de Festers d´Ontinyent.

viernes, 2 de junio de 2017

AJUSTICIADOS DE LA NUCIA

AJUSTICIADOS DE LA NUCIA


La guerra del francés (1808-1814) sorprendió a España con un ejército desorganizado y pobre. Para luchar contra los franceses se organizaron guerrillas formadas por ciudadanos, después germen de bandoleros. Al finalizar la guerra estos individuos no supieron adaptarse a la nueva vida, erraban sin vigilancia atracando a carreteros, masías, casas de pudientes personas y asesinando sin reservas a quienes se obstaculizaban sus propósitos. Los bandoleros aumentaron con las deserciones del ejército, la excarcelación de presos, la adición de perseguidos por la justicia y gentes de esta calaña. Estos individuos que habían luchado contra el francés contaban con la permisividad e impunidad de las autoridades para llevar. Las guerrillas que tan importante papel tuvieron en la guerra se desmidieron causando la alarma entre los ciudadanos y las autoridades. El capitán general de Valencia, Francisco Javier de Elío, no tardó en actuar con crueldad contra el bandidaje aplicando sin demora la pena impuesta por el Consejo de Guerra Permanente: el garrote o el fusilamiento. En su mayor aparte los ajusticiamientos tenían lugar en la plaza del Mercado de Valencia, pero también se actuaba en los pueblos. Después el general Elío fue ejecutado en 1820 tras el triunfo de la Revolución Liberal.
             
         Estos individuos actuaban en grupo formando partidas de bandoleros. Un de ellas mandada por Juan Berenguer de Félix perpetró robos en la Nucia y Orbeta. Sus miembros fueron progresivamente apresados “En el pueblo de la Nucia se ejecutó el día 17 del corriente –julio- la sentencia de garrote vil impuesta por este tribunal a Pedro Llopis, Miguel Cañamás, Vicente Seguí y Gabriel Pérez por el delito de robos; igualmente sufrió la misma pena Antonio Soler (alias el Cardador) natural de Benilloba, a quien a más  del crimen de ladrón tenía el de muertes y otros excesos en compañía del facineroso Juan Cortés, habiendo sido descuartizado como éste y colgados sus cuartos en los parajes donde cumplió sus mayores atrocidades. Valencia 30 de julio de 1816” (D. de V. 2 Agosto de 1816)[1]
Más tarde era detenido otro complicado en los sucesos de Nucia y Orbeta, José Pascual Sanchis, el Peixeruc, ejecutado el 4 de diciembre de 1816, a la edad de 37 años, con cuatro hijos, en la plaza del Mercado de Valencia (D de V. 3 de diciembre de 1816 y 9 de enero del 1817. Llibre dels Desamparats 116, f 154v ).


         En diciembre de 1817 eran juzgados los tres implicados en los sucesos de la Nucia y Orbeta que faltaban capturar.” Esta mañana a la hora acostumbrada se ejecutara en la plaza del Mercado la sentencia impuesta por este tribunal a los paisanos Vicente Mascarell (apodado Seguinet) natural de Villalonga, por el delito de varios robos, y a Miguel Mayans y Verdú; y a la misma hora será pasado será pasado por las armas debajo del torreón de santa Catalina, entre las puertas de san Josef y Cuarte, el soldado Josef Llorca y Peiró, ambos naturales de Oliva, y  compañeros de la cuadrilla de Juan Berenguer de Félix en los robos de la Nucia, y Orbeta por cuyo crimen han sido ajusticiados otros siete. Valencia 12 de diciembre de 1817. Valencia ( D de V 12 Db de 1817. Desamparats 116, f. 158)
           El cabecilla de la cuadrilla, Juan Berenguer de Félix sería capturado y ejecutado más tarde.
          
           En la Nucia los reos eran ajusticiados en una columna con argolla dispuesta en la plaza Mayor; una vez descuartizados sus cuartos eran expuestos en lugares públicos. El caso de Antonio Soler es claro. Cuando fue agarrotado la autoridad municipal preguntó al Comisionado Miguel Teixidor recabando instrucciones; éste le contestó:

En contestación al oficio que acabo de recibir y en vista de lo que Vd. me expone relativo a la colocación del cuarto del reo Antonio Soler de este pueblo. Debo manifestarle que deberá ser expuesto dentro de la misma población. Para cuyo efecto elegirá Vd. el sitio o paraje oportuno, dentro de una hora, dándome aviso de quedar levantado el pilar. Dios guarde a Vd. La Nucia y julio 18 de 1816. El Comisionado: Miguel Teixidor

          El Ayuntamiento reunido en sesión urgente convino lo que sigue:

Reunido el Ayuntamiento en la Sala Capitular a los 18 días del mes de julio de 1816 para resolver en razón del señalamiento del sitio donde debe formarse el pilar para colocar una de las piernas del reo Antonio Soler, acordaron: Que se forme y fije dicho pilar y cuarto a la boca del callizo de espaldas del cementerio viejo, y firmaron los que supieron.

          En abril de 1818 fueron ajusticiados en la capital valenciana cinco personas: Alberto Rabasa, de la Nucia; y Pascual Soler, Francesc Gisbert el Gordo, Francesc Ortuño Pilatos y Vicente Ortuño, estos cuatro de la Marina (sic).

Alberto Rabasa, menor, fue ejecutado con garrote vil el 11 de enero de 1819, junto con Pascual Soler, Francisco Gisbert el “Gordo, Francisco Ortuño “Pilatos”, y Vicente Ortuño, todos de la Marina (sic). Pascual Soler fue autor de un robo con violencia en cuadrilla una noche de diciembre en la casa de un tendero. Gastos: al verdugo, limosna de la misa al prior, al cura de Almassora, calesa para acompañar los cadáveres a Peralvillo[2], sepultureros, abrir las zanjas, monitores para recoger la limosna, clero de san Juan. (Libro 2º, folio 4, rº)


          El 8 de agosto ejecutaron en la plaza del Mercado de Valencia la sentencia de garrote impuesta por este tribunal a los paisanos Miguel Vicente y Vicente Muñón, naturales de la Aldea de Teresa, por los delitos de robos, muertes y otros excesos, y a Domingo Lloret y González, natural de la Nucia por haber robado con violencia en la Sierra de Penáguila a los paisanos Jaime Barber, Pedro García y Vicente Agulló (D. de V. 8 de agosto de 1816)

Domingo Lloret, el 9 de agosto de 1816, se ejecutó la sentencia de garrote junto con dos más. Mozo de 34 años, natural de la Nucia, hijo de Josep Lloret y Mariana Gonzales, todos de la Nucia. Los gastos se desglosaron en pagar al cura de Almassora, 6 bulas, al verdugo, a los sepultureros por tres cajas y seis hombres para llevar los cadáveres al Carraixet, entierro, a los ciegos que acompañan a la virgen, por la cera,  al clero de san Juan por el entierro. (Libro, folio 153, vº). En la plaza del mercado de Valencia fue ejecutado cumpliéndose la sentencia de garrote por haber robado con violencia en la sierra de Penàguila a tres paisanos. No quiso confesarse, haciendo el loco o estando verdaderamente. No dio señal de arrepentimiento. Asistieron los padres franciscanos y recoletos. (Quinque libri conventos carmelitas valentinos. Página 247. Códices 428-B. AHN)
Pedro Cano, se ejecutó la sentencia de garrote el 15 de noviembre de 1817, natural del lugar de la Nucia, viudo, por ladrón y asesino. Gastos: sepultureros, abrir la zanja, bulas, al verdugo, cera consumida en la cárcel, al prior por la misa, distribuido en misas. (Libro 1º, folio 158, rº).


APROXIMACIÓ ALS ASPECTES SOCIALS DEL BANDOLERISME VUITCENTISTA VALENCIÀEL CAS D’OLIVA 
 ARCOS MARTÍNEZ, Manel

ARCOS I MARTÍNEZ, Manel, La senda dels lladres: Bandolerisme als voltants de la
serra de Mostalla (1806-1839), 2009.

Diario de Valencia. Universidat de Valencia. Hemeroteca

GUARDIOLA FUSTER, Miguel. La Nucia, apuntes para la historia.

Archivo municipal de la Nucia. Órdenes Reales.


Diario de Valencia 8 de agosto de 1816






[1] En el número del Diario de Valencia de 19 de agosto de 1816 se añade Miguel Casiano.
[2] El clavario registrador utilizaba los dos nombres, Carraixet y Peralvillo, para referirse a un mismo lugar, el cementerio de los ajusticiados.